Estuvimos en la Casa de Rosalinda y nos quedamos maravillados. Toda la decoración está cuidada al detalle y de un gusto excepcional. La Atención de Marifé es el mayor lujo de la casa, derrocha profesionalidad e interés por que estés mejor que en tu propia casa. El pueblo es pequeño pero puede ser un buen lugar para desconectar y visitar los alrededores que son muy interesantes.