Es un alojamiento perfecto para disfrutar con amigos y familiares.
La casa es muy amplia y en la planta baja tienes todo lo necesario: numerosas habitaciones, cada una con su propio baño; un salón muy acogedor para pasar el rato; y una cocina y un comedor súper espaciosos. El patio es enorme y precioso, con mesas, sillas y una zona de barbacoa cubierta.
En la parte superior hay una sala de juegos grande y muy bonita, equipada con billar, dardos, futbolín, mesa de ping-pong y una zona con mesa y sillones. También hay más habitaciones en esta planta, todas con baño propio. La decoración es preciosa: combina un estilo de época con toques modernos, y casi parece un pequeño museo.
En resumen, si quieres pasar unos días tranquilos en un entorno rural, la recomiendo al 100%.